- INICIO
|- MENSAJES
|- CHILE
|- SANTIAGO
|- JOSUE CHUN
Juan 16:1-15
16:1 Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.16:2 Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.
16:3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.
16:4 Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.
16:5 Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas?
16:6 Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.
16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
16:9 De pecado, por cuanto no creen en mí;
16:10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;
16:11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.
16:12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.
16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
16:14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
16:15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.
OBRA DEL CONSOLADOR
OBRA DEL CONSOLADOR
Palabra: San Juan 16:1-15
V, Clave 16:8 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”
Estamos viviendo en un mundo muy materialista que vive por lo que se ve. Pero toda circunstancia ambiental, política, económica va con descontrol cada vez más como venimos pasando con cambio climático drástico, coronavirus y esta guerra en ucrania. Así que andamos medio perdidos con la mente nublada.
En la palabra de hoy los discípulos de Jesús también andaban por la incertidumbre de su futuro por la partida inminente de Jesús. ¡¡Tristeza ha llenado sus corazones!! Entendiendo esto, Jesús les da una palabra de esperanza con su promesa. Esta palabra nos da también una esperanza tan deseada y cierta. A través de la palabra de hoy aprendemos que tenemos quien nos guía a toda la verdad todos los momentos. Oro que Dios nos enseñe lo que hace el consolador en nosotros para que podamos ser guiado por él y andar a la luz de él.
- OS CONVIENE QUE ME VAYA (1-7)
Jesús les había dicho que permaneciera en él (4). Permanecer en él es esencial para poder llevar frutos tanto a sus discípulos como para todos los seguidores de Jesús. Ahora Jesús les dice la persecución venidera sobre ellos. Jesús sabía todo lo por venir. Jesús no les dijo que no viniera la persecución, tampoco que él eliminaría toda persecución para ellos, sino les dijo de lo por venir con antelación. Con el amor Jesús quiso que no tropezaran sus discípulos, sino la enfrentaran y vencieran en la fe como él.
El verso 2 dice ‘os expulsarán de las sinagogas’ y hasta ‘os mate’. La expulsión es el castigo más severo para un ciudadano, ya que es una muerte en la vida social. En realidad, tal como esta palabra, sucedió posteriormente con ellos. El motivo de esta persecución del mundo es por no conocer al Padre ni a Jesús
Ahora Jesús va al Padre. Por tanto, tristeza había llenado sus corazones (6). Por lo tanto, Jesús dice lo siguiente. Vamos a leer el verso 7. “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré” Jesús dice que su partida al Padre les conviene, no es motivo de tristeza.
Mientras que Jesús estaba en la carne, él no pudo amar y estar junto con sus discípulos todos los momentos. En la Biblia vemos que cuando Jesús fue al monte a orar solo, ellos tenían que permanecer solos. Cuando Jesús no estaba con un enfermo, quien necesitaba su ayuda urgente, quedó desesperado (Mc. 5:35; Jn. 11:32). Pero cuando Jesús fuera al Padre, viene otro Consolador por el cual Jesús permanece todos los momentos en ellos. Esto les conviene, ya que ellos pueden estar todos los momentos junto con Jesús.
A nosotros creyentes, es igual. A veces decimos, ‘¡Jesús hubiera vivido y estado ahora a lado mío!’. Pero debemos saber que Jesús está con nosotros mediante el Consolador. Podemos orar a Dios mediante Jesús y podemos recibir su respuesta (7, 16). El espíritu santo nos da a comprender y vivir todas las palabras de Jesús. Podemos orar por nuestros miembros familiares, ovejas que están lejos de nosotros para que el Consolador obre en ellos según nuestra imploración. Esto no se ve, pero el Consolador deja ver su obra tangible y visible plenamente. Cuando creemos en esta palabra de Jesús, mediante el Consolador, podemos servir a otros y amarlos de la manera más efectiva, eficiente y maravillosa. Como Jesús dice, esta verdad nos conviene de verdad. Oro que podamos confiar en la obra de Jesús que vino mediante el Espíritu Santo para que podamos ser los hombres y las mujeres de oración poderosos.
- Obra del Espíritu Santo (5-15)
Aquí, Jesús dice de la obra del Consolador. Vamos a leer los versos 8-11. “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. / De pecado, por cuanto no creen en mí; / de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; / y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.”
Uno, de pecado. ‘De pecado, por cuanto no creen en mí’ (9). Aquí Jesús no menciona de los pecados del concepto moral mencionado en Romanos 1:28-32. Estos pecados no necesitan la iluminación del consolador, ya que es evidente que son pecados aún entre los incrédulos. Lo que convence al mundo el Espíritu Santo es de pecado de incredulidad.
Leamos los versos 22 y 24. “Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.” (22) “Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.” (24)
El pecado mayor es la incredulidad del mundo. Jesús vino a este mundo, siendo el Hijo de Dios sin pecado. Para el mundo pecaminoso, Jesús quien no tenía pecado, dio su vida como un sacrificio de rescate. Jesús es el único santo sin pecado. Por lo tanto, él es un sacrificio perfecto para nuestra redención. Si no cree en este Jesús, ya no hay salvación y el pecado permanece. En cambio, Si uno cree en Jesús crucificado, todo su pecado se queda perdonado y obtiene la convicción de salvación. ¡Cuán importante creen en el Cristo, el santo de Dios!
Dos, de justicia. “de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más” (10). Jesús va al Padre. Cuando Jesús menciona ‘Padre’, en él Dios acoge a los pecadores como sus hijos. Así en Jesús todos los pecadores arrepentidos pueden ir al Dios directamente y llamarle ‘Padre’. Así Jesús lleva a todos los arrepentidos al Padre Dios.
Jesús se hizo nuestra justicia perfecta. Solo por Jesús uno puede ir al Padre. Esta relación entre Dios y los hombres se recuperó en Jesús quien es nuestra única y verdadera justicia. Romanos 3:22 dice “la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,”
Tres, de juicio. “y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.” (11) Desde la caída del hombre, el Diablo había gobernado su vida con el poder del pecado y de la muerte. Nadie pudo escaparse de su condenación de culpabilidad por su pecado. Y por la muerte el Diablo había esclavizado a los hombres a vivir en fatalismo y su sombra. El sacerdote Zacarías había expresado de esa condición como lo siguiente. “Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz.” (Lc. 1:79)
Pero En Jesús, el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Jesús juzgó al Diablo en la cruz y su resurrección. El poder del Diablo fue sentenciado a muerte. En Jesús el pecado ya no puede condenar y controlarnos, ya que en Jesús no hay condenación. Así como el poder de la muerte fue desarmado ante su poder de resurrección. Por la venida de Jesús el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado completamente. ¡Gloria a Dios!
Así, el Espíritu Santo, el Consolador viene y convence al mundo, guiándonos a toda la verdad (13). Y él toma de lo de Jesús, lo hace saber y glorifica su nombre (14-15).
De esta palabra de Jesús podemos rescatar los siguientes puntos tan importante.
Primero, Vivimos la era del Consolador. La palabra de Jesús nos enseña que vivimos el tiempo del Consolador. Esto nos da la gran esperanza. Viviendo en este mundo tan incierto, en la condición tan limitada en tiempo y espacio, su venida consuela nuestro corazón. Podemos depender de él y orar por él para ser guiado claramente.
¿Cómo nosotros podremos servir a una oveja que necesita la fe y la guía? ¿Cómo podremos servir y dar nuestro amor a nuestros miembros familiares y de la iglesia que están otro lado del mundo? ¿Cómo podremos ser guiados al camino de verdad cada momento? El Consolador da respuesta a nuestra oración anhelosa. “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” (Rom. 8:26) él escucha nuestra oración y obra conforme a la voluntad de Dios. Oro que podamos depender de él y orar, para que seamos guiados a la luz del Consolador cada día.
Segundo, El Consolador es quien convence. Ahora el consolador vino y Jesús habla mediante él. Nadie puede convencer jamás a un incrédulo por su capacidad humana para hacerles llegar a la fe. La habilidad de leguaje, elocuencia, conocimiento teológico no pueden convencer a nadie, ¡ni siquiera a nosotros mismos!
Pero si, el consolador convence al mundo. Antes de venir el espíritu santo, Pedro estaba escondido en un aposento con el miedo de los judíos. Pero cuando recibió el espíritu santo, el él comenzó a predicar con valentía ante la gran multitud. Y sucedió la gran obra de arrepentimiento de 3 mil personas. “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. / Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?” (Hch. 2:36-37)
El consolador convence también a los obreros del evangelio. A veces los creyentes se debilitan ante la influencia tan fuerte del mundo. La lucha de fe retrocede así por dentro. Pero El consolador da a conocer de nuestra incredulidad y anima a luchar por fe en el mundo. Y nos enseña a depender de él quien es poderoso en convencer al mundo. Hay que creer que solo el Consolador puede convencer a un alma perdida.
Cada vez más reconozco que sin ayuda del Espíritu Santo no puedo servir ni una oveja. Nadie entre los jóvenes chilenos se ha convertido por mi capacidad humana. Esto me hizo dar cuenta de que soy inútil en la conversión de uno. Pero cuando oraba y dependía de él, el espíritu santo me usa como su instrumento útil. Aún estoy en este aprendizaje. Oro que Dios me haga al hombre que dependa del Consolador en absoluto para que pueda ser su instrumento útil para convencer al mundo hacia la fe. Amén
Tercero, el Espíritu Santo habla de Jesús. Para entender mejor la obra del Espíritu Santo (otro Consolador), sería bueno entender la obra del primer Consolador quien era Jesús. Jesús hacía muchas obras en esta tierra. Hacía muchos milagros, sanando a los enfermos, a los endemoniados e incluso resucitó a los muertos. Pero su obra principal era enseñar la palabra sobre el reino de Dios.
Así como otro Consolador, el Espíritu Santo hace obra semejante. El Espíritu Santo levanta los milagros poderosos mediante sus siervos. Pero la obra principal del Espíritu Santo es tomar de lo de Jesús y recuerda y da a entender sus palabras. Y finalmente glorifica a Jesús. Vamos a leer los versos 14-15 dicen. “Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. / Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.”
El consolador nos convence que solo Jesús es nuestra justicia. Y estamos salvos solo por su gracia. Él es quien nos lleva al Padre. Con esta base de gratitud, él nos hace llevar los frutos de justicia en nuestra vida, llevando la imagen de Jesús. Crear la imagen de Jesús en nuestra personalidad es su obra principal y más importante. Oro que seamos obra del Consolador, madurándonos en la imagen de Jesús. Amén
Conclusión, Vivimos el tiempo del Consolador. Jesús permanece con nosotros mediante él. Solo el consolador, el Espíritu Santo puede convencer al mundo. Oro que podamos ser llenos del Espíritu Santo para poder participar en su obra hacia el mundo perdido. Amén.
ARCHIVOS PARA DESCARGAR
|
[2.Oct.2022]_Dominical-UBF-Chile_(JUA_16..1-15)-Mensaje.pdf
|
|
Q. Juan 16.1-15.docx
|
FOROS UBF ESPAÑOL
-
M. Josué Bae (MX)
( 19 de febrero de 2021 )
Hasta ahora se han realizado 0 comentarios...