LA PALABRA DE HOY
Salmos 67:1-7
67:1 Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Selah67:2 Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación.
67:3 Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
67:4 Alégrense y gócense las naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. Selah
67:5 Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
67:6 La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
67:7 Bendíganos Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra.
REFLEXIÓN BÍBLICA
El Salmo 67 nos recuerda que las bendiciones de Dios nunca se quedan con nosotros; debemos administrarlas para su obra de salvación. Al amanecer, pedimos su misericordia, favor y guía. «Que Dios tenga misericordia de nosotros, nos bendiga y haga resplandecer su rostro sobre nosotros» (1). su bondad en nuestras vidas se convierte en testimonio para que, a través de nosotros, todas las naciones lo conozcan y le teman.
Hoy, caminamos como reflejos de su luz, a través de la bondad, la integridad y la gratitud. Cuando experimentamos su alegría, la compartimos libremente. Cuando provee, damos con generosidad. Que sus caminos se den a conocer a través de mí. Que mi vida proclame la alabanza de Dios y difunda su salvación por doquier.
ORACIÓN: Padre, gracias por este nuevo día; sea bondadoso con nosotros, bendíganos y haga resplandecer su rostro sobre nosotros, para que sus caminos se manifiesten en nuestras vidas. Llénanos de alegría y gratitud, y úsanos como instrumentos de su amor, paz y luz dondequiera que vayamos. ¡Que la luz de Jesús brille!
UNA PALABRA: Que su salvación sea conocida por medio de mí.

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