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Mateo 17:1-13
17:1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;17:2 y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.
17:3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
17:4 Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.
17:5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.
17:6 Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.
17:7 Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.
17:8 Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.
17:9 Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.
17:10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?
17:11 Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas.
17:12 Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.
17:13 Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.
Jesús se transfiguró
S. Mateo Lectura 16 del año 2021
Jesús se transfiguró
S. Mateo 17:1-13
V.C. 17:2 “y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz”
Buenos días.
Gracias a Dios por haber bendecido mucho la conferencia de los misioneros y líderes locales y el Reportaje de misión mundial en la semana pasada. Wau. Pude entender muy claramente la voluntad de Dios en nuestro ministerio en la casa alquilada. En el pasaje de hoy Jesús mismo nos anima mostrando su gloria y qué hacer para lograrla. Oro que Jesús glorioso resplandezca en nosotros como el sol y que no haya ninguna oscuridad en nuestro corazón y tengamos coraje para bajar del monte. Primero ahora vamos a subir a un monte de gloria.
- La gloria de Jesús y la gloria que Pedro busca (1-4)
En cap 16, Pedro recibió a Jesús como el Cristo. Pero Jesús habló que por la muerte y la resurrección, él cumplirá trabajo como el Cristo y dijo que Pedro también necesita seguir a Jesús, llevando su cruz. Era un momento de gran golpe. Desde entonces, ellos perdieron apetito y andaban sin ánimo.
Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto. Según la leyenda, era el monte de Tabor. Creo que estos 3 estarían siguiendo a Jesús con gran curiosidad.
Leamos el vr 2. “y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos con la luz.” Según S. Lucas 9, mientras Jesús oraba, ocurrió esto.
Jesús estaba rodeado de los enfermos y los fariseos que siempre busca algún problema en su palabra. Viviendo y luchando en medio de ellos, la ropa y la cara de Jesús estaba con polvo. Pero Jesús no estaba triste, porque este camino era de la victoria segura. Pero los discípulos no lo sabían y estaban muy decaídos. Por eso Jesús quería mostrar a los tres su gloria original. En el monte, mientras oraba, Jesús se vistió de su gloria original. Su rostro resplandecía como el sol y su vestido se hicieron blancos con la luz. Jesús era Dios mismo que ningún hombre puede acercarse. Pedro, Juan y Jacobo pudieron ver realmente quién es Jesús.
Leamos el vr 3. “y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él”. Creo que Jesús saludó a ellos diciendo: Moisés y Elías, por eso ellos se dieron cuenta de que eran Moisés y Elías. Moisés era representante de toda la ley; Elías, representante de todos los profetas. Ellos hablaron sobre su muerte. La muerte y la resurrección de Jesús cumplirán toda la ley y todas las profecías. Moisés y Elías animarían diciendo que falta poco y la victoria es segura.
La vida de Moisés no fue fácil. En la edad de 80, (en vez de ser servido, sino) empezó a servir a todo Israel. En el camino, varias veces Israel levantaba piedra para matar a Moisés. Por un pecado, Moisés no pudo entrar a Canaán. Cuando murió, Dios escondió su tumba para que Israel no lo use como objeto de adoración. Humanamente Moisés trabajó duro solamente y no experimentó buenos días en su vida. Pero este Moisés estaba en la gloria de Dios. Dios ciertamente recompensa a sus obreros fieles sin falta.
Domingo pasado, en el reportaje de misión mundial (WMR), vimos fotos de 37 misioneros que fallecieron en campo de misión. Algunos ni tenía foto para presentar. Y Vi a m. John Lee, m. Teresa Han, m. Hannah Kuper. Parece que ellos trabajaron muchos sin poder ver buenos días. Pero cuando venga el Señor, todos van a estar en gloria con Jesús, con Moisés y Elías.
Jesús estaba a punto de correr por esa gloria. La vida terrenal no es todo, sino la vida real empieza en la eternidad. Para cambiar la eternidad de miles personas, Jesús iba a ir ese camino sin miedo. Los que miran esa gloria ya no tienen queja, ni “por qué”, sino una razón clara para derramar su vida. En este monte, Jesús mostró a los 3 discípulos por qué Jesús quiere ir por ese camino. Este camino era de la victoria segura. No era solo de una idea, sino era papable y real. Jesús espero que ellos lo entiendan y tengan dirección clara para seguir este camino. Pero ¿qué dijo Pedro?
Leamos juntos el vr 4. “Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: uno para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.” Pedro era Pedro. Él es honesto y no esconde nada y habla primero. Nosotros podemos entender perfectamente su corazón, porque nosotros tampoco no queremos luchar tanto. Pedro dijo: bueno es para nosotros que estemos aquí. Pedro no quería bajar del monte. Es obvio que estar allá con Jesús era perfecto, porque no hay fariseos, ni hay ovejas, ni hace falta pagar alquiler, ni hace falta preocuparse por sus hijos. Pedro quería estar disfrutando ese momento eternamente. Pedro quería gloria sin cruz. Pedro no entendió para qué Jesús le hizo ver esa gloria.
La gloria que Jesús mostró era como una maqueta. ¿Qué es maqueta? Es un prototipo para que los compradores vean cuán bueno es el departamento que en el futuro que será edificado y que puedan invertir sin duda. Pero es la figura nada más. No es para vivir. Nadie dirá: “wau, estar allá es muy bueno. Entonces voy a mudar en ese lugar ya.” Lo que dijo Pedro era así muy ilógico. Hermanos. Toda la gloria y todo el gozo en esta tierra es la maqueta de la gloria y el gozo celestial. ¿Uno tiene buena casa? Felicito, pero, sepa que la mansión que Jesús te preparó es mucho mejor que esa. ¿Uno tiene lindos hijos? Bendiciones. Pero, sepa que tiene una multitud que te llamará por padre (madre) en el reino. ¿Uno tiene buen físico? ¡Admiro tu auto-disciplina! Pero, esto no durará más de 30 o 40 años. Mira el cuerpo de la resurrección glorioso, fuerte e incorruptible. Nunca tendrá panza suelta. No te quedes en estas maquetas. Son maquetas. Levántate para lo verdadero. En el reportaje, Dios nos habló quiénes somos y qué hacer. Somos pequeño pablo en esa época, abriendo nuestra casa a todos, vamos a hablar sobre el Cristo abiertamente. M. Moisés Yoon dijo que doblemos el estudio bíblico entre nosotros. Cada uno tengamos una oveja estudiante. Él que tenía uno, oramos por dos. Así, si luchamos para con Jesús, cuando termine todo, entraremos en nuestra casa verdadera. Eso es la razón que Jesús nos muestra gloria en esta tierra.
- ¡A él, oíd! (5-13)
Pedro no entendió y hablaba cualquiera cosa. Entonces vemos el vr 5. “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.” Mientras él aún hablaba. Una nube los cubrió. Es la presencia de Dios. Dios no podía aguantar el dicho de Pedro y cortó su palabra y dijo directo quién es Jesús y qué debía hacer. Lo que hablaba Pedro era una tontería que no tenía valor para escuchar. Para Pedro también, era mejor no hablar todo. Jesús es el Hijo de Dios. Jesús cumple buena voluntad de Dios. Si uno quiere agradar a Dios, si uno quiere estar en el reino de Dios, a él debe oír.
Me cuesta comer zanahoria. Pero m. Ruth me hizo un jugo de zanahoria y tomé y en 1 día maravillosamente pude sentir menos seco mi ojo. Ahora estoy amando más a zanahoria. ¿Quieres vivir sano y salvo? Entonces, aunque te cueste, ¡a él oíd! La palabra de Jesús es muchísimo mejor que zanahoria. Leamos Salmo 19:7 “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.”
Dios dijo: ¡A él oíd! Eso significa escuchara como persona a persona. Estudiar y oír es muy distinto. Estudiar es acumular un conocimiento. Esto no cambia nuestra vida. Pero cuando oramos y preguntamos a Dios, nosotros podemos escuchar la palabra de Jesús muy personalmente. Entonces ya no es conocimiento, sino es una promesa y dirección. Entonces podemos hacer. Si uno quiere oír la voz de Dios, debe leer la Biblia y orar.
Pero muchas veces no queremos escuchar porque dentro de nosotros está lleno de nuestra idea. Si insistimos nuestra idea solamente, ¿sabes qué pasa? Estaremos muy confundido como estar en un cuarto de espejo. Dentro de yo hay otro yo. Estaremos en una confusión completa.
En Gén 14, Abraham luchaba muy bien. Pero en Gen 15, Abraham de repente empezó a ver su situación humanamente, parecía que no tenía nada. Entonces no quería escuchar de nadie. En su tienda oscura, temblaba y temblaba. Entonces Dios (en Génesis 15:5) lo llevó fuera de su tienda. Abraham siendo llevado por la mano de Dios tan amable, salió de tienda, respiró del aire fresco de noche. Y Dios dijo: Mira ahora los cielos, y cuentas las estrellas, si las puedes contar. Abraham miró al cielo y se le llenaba sus ojos Gran Vía Láctea. Wau. Cuán grande y cuán hermoso era. Y dijo Dios: Así será tu descendencia. Abraham no insistía su idea, sino empezó a meditar atentamente quién es Dios y su hermosura. Entonces pudo aceptar esa promesa con Amen. Eso era oír. Entonces pudo continuar su vida de fe.
Nosotros hablamos mucho. Y mientras dañamos a mucho y a nosotros mismo. Debemos dejar de hablar y debemos mirar arriba y escuchar la voz de Dios. Desde Gén 2, con el respiro de Dios, el humano se hizo un ser viviente. Sin la palabra de Dios, somos muertos. ¿Alguien está temblando de miedo en un cuarto oscuro? Entonces 1º sal de tu cuarto oscuro, y ven a centro a estudiar la Biblia y orar. En la oración, al oír la voz de Dios, vivirá. Jesús dijo. Leamos juntos S. Juan 5:25. “De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.” Oro que todos los que están aquí, experimentemos esa gracia: oír la voz de Jesús personalmente. Entonces nuestra vida de fe jamás será oscura.
Los 3 discípulos se sorprendieron muchísimo y se postraron sobre su rosto. Entonces Jesús se acercó y les tocó, y dijo: levantaos, y no temáis. Ya no había nube, ni Moisés ni Elías. Ya era tiempo de bajar del monte.
Ellos muy claramente entendieron que Jesús es el Hijo de Dios y le deben escuchar. Pero una pregunta todavía tenía. Era sobre Elías. Los discípulos preguntaron: ¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? En el vr 11b-12 Jesús dijo: “A la verdad, Elías viene primero y restaurará todas las cosas * Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.”
Juan, el Bautista era Elías. Eso no significa (re-encarnación de alma) que el alma de Elías estaba en Juan. Porque cuando los fariseos preguntaban si Juan era Elías, Juan dijo que no. Porque Juan era Juan. Juan no hizo ningún milagro que Elías hizo (x ej; dividir el río, mandar fuego desde cielo quemar al enemigo), sino por su trabajo y misión, él era Elías. Por eso Jesús reconoció a Juan como Elías. La gente no lo conocía y mal trató. Así la gente tratará mal a Jesús. Ahora los 3 discípulos pudieron entender más claramente cómo fue y es y será la historia; y en medio de esta historia cómo debía vivir. La gloria y la victoria es segura. Debemos oír a Jesús.
A veces podemos sentir agotado. Ese momento, recordemos que debemos ir al lugar de oración. Allá Jesús glorioso nos ayudará, diciéndonos quiénes somos y qué hacer. Entonces podemos volver al campo de misión con promesa de Dios. Esto es la manera de llegar hasta la gloria final. Amén.
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[6.Jun.2021]_Dominical-UBF-Argentina_(MAT_17..1-13)-Mensaje.pdf
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