Juan 1:1-5

1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
1:2 Este era en el principio con Dios.
1:3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
1:4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
1:5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

En el principio era el Verbo


Le doy gracias a Dios por darnos la oportunidad de estudiar el evangelio de San Juan. Este libro fue escrito por el apóstol Juan cuando él estaba en Éfeso en el año 85-90 d.C., después que los otros libros del evangelio de San Mateo, San Marco y San Lucas fuesen escritos. El motivo de escribir este evangelio por San Juan está escrito en 

20:31, “Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” 

El propósito de este libro es para que la gente crea que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y tenga vida eterna. A través de este libro podemos aprender que Jesús es el Hijo de Dios y el Salvador. Los otros evangelios también tienen el mismo propósito de manifestar que Jesús es el Mesías. Pero cada uno de ellos tiene sus propias características. El evangelio de San Mateo fue dirigido a los judíos. Por eso al comenzar el libro Mateo relata de la genealogía de Jesús, porque para los judíos es un tema muy importante, aunque para otros pueblos no era necesario mencionarlo. A través de la genealogía San Mateo demuestra que Jesús es del linaje de David, de la tribu de Judá conforme a la promesa de Dios. Por eso el símbolo del evangelio de San Mateo es león. Pero este evangelio les era difícil de entender a los extranjeros porque ellos no entendían la cultura judía ni estaban esperando el Mesías. Para ellos la palabra Mesías era muy nueva. 

En el principio el evangelio de Jesús fue predicado principalmente a los judíos, pero pasando el tiempo, además por el esfuerzo extraordinario del apóstol Pablo el evangelio fue expandido a toda Asia Menor y al mundo occidental incluyendo a Roma y hasta España. En esa época ese mundo fue dominado por la filosofía griega. Cuando el apóstol Juan era el anciano de la iglesia de Jesucristo, entre los creyentes había más gentiles que los judíos, sin embargo, no había un libro del evangelio que les pudiese ayudar a los gentiles que aprendiese de la vida de nuestro Señor Jesucristo. Por este motivo el apóstol Juan escribió este evangelio en griego usando las palabras y los estilos familiares con los griegos. 

Los griegos eran muy pensativos y filosóficos. Cuando les sucedía algo, ellos buscaban el sentido de ese fenómeno, porque ellos pensaban que los que aparecen en este mundo eran sencillamente las sombras de los reales que están escondidos atrás. Por eso San Juan no quiso describir sencillamente la historia de la vida de Jesús, sino que enseñar el sentido de los hechos de Jesús. Por esta razón en este evangelio salen las historias que no están en otros evangelios, como las bodas de Caná (2:1-11), la conversación de Jesús con Nicodemo (3:1-15), la historia de la mujer samaritana (Cap.4), la resurrección de Lázaro (Cap.11), lavar los pies de sus discípulos (13:1-17), etc. En estas historias exclusivas del evangelio de San Juan podemos entender los sentidos profundos de la obra de Jesús. 

Una de las grandes diferencias del evangelio de San Juan ante los otros evangelios es que San Juan no escribió la vida de Jesús cronológicamente. San Mateo y San Lucas relatan la historia del nacimiento de Jesús desde el primer capítulo. Aunque San Marcos no habla del nacimiento, comienza la historia de Jesús desde el bautismo de Jesús como los otros dos libros de San Mateo y San Marcos, luego las tentaciones, luego su vida de misión en Galilea hasta llegar a Jerusalén y morir en la cruz. De esta manera estos tres evangelios demuestran que Jesús es el Salvador y el Hijo de Dios. Es decir que hacen a los lectores que entiendan que Jesús es Dios progresivamente leyendo la historia de Jesús cronológicamente. En cambio, el evangelio de San Juan no habla de su nacimiento ni el bautismo ni las tentaciones, sino que comienza con una declaración clara de que Jesús es Dios desde el principio de su libro. La razón es que en ese tiempo cuando el apóstol Juan era el anciano de la iglesia había una invasión grave del gnosticismo. Esta filosofía griega tiene su idea principal de que el material es esencialmente malo y el espíritu esencialmente bueno. De esta doctrina los gnósticos afirmaban que Dios no podía tocar el material y no había creado el mundo. Para ellos era imposible aceptar la encarnación de Dios. Ellos decían: “Dios es espíritu y bueno, en cambio el cuerpo es material y malo, ¿cómo era posible que el espíritu se convirtiera en el material?” Por eso ellos no aceptaban que Jesús era el Hijo de Dios, porque Jesús tenía un cuerpo humano. Los cristianos influidos por el gnosticismo aceptaban que Jesús era el Hijo de Dios, pero sin cuerpo humano, es decir que ellos pensaban que Jesús no tenía cuerpo real. Esta idea era muy peligrosa para la verdad cristiana, porque sin aceptar la encarnación de Dios, no podemos entender el amor profundo de nuestro Dios y su obra de salvación. Por eso el apóstol Juan declaró desde el principio de su evangelio que Jesús es Dios. 

Leamos juntos el v1. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.”

 Esta palabra se parece a 

Génesis 1:1 que dice: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” 

Sin embargo, la palabra ‘en el principio’ que se usó en estos dos versículos tiene diferente sentido. El principio de Gé.1:1 es el principio de la creación del universo y de la tierra. Es el principio del tiempo. Entonces antes de esa creación del tiempo, estaba Dios, es decir que el principio de Gé.1:1 no es el principio de todo. En cambio, el principio de Jn.1:1 “En el principio era el Verbo” es el comienzo de todo, porque este principio es antes de la creación del tiempo, es decir que es la eternidad. ¿Por qué? Para entenderlo debemos entender la palabra ‘Verbo’. ¿Qué es el ‘Verbo’? Por estar escrito en mayúscula ustedes pueden saber que es un substantivo propio. 

La traducción de ‘Dios habla hoy’ dice: “En el principio ya existía la Palabra”. El Verbo es la Palabra. El vocabulario original griego es: “Logos”. Entonces podemos entender así: “En el principio ya existía el Logos.” Pero, ¿qué es el Logos? Para entender esta palabra, debemos entender la filosofía griega. En el año 560 a.C. había un filósofo efesio llamado Heráclito. Él tenía idea de que todo está en un estado de flujo. Todo cambiaba de día en día y de momento en momento. Según su idea jamás podemos meternos en el mismo río porque el agua ha seguido fluyendo y ahora el río es diferente. Para Heráclito, así era todo: todo estaba en un constante cambiante estado de flujo. Pero él dijo que todo ese cambio y flujo no era causal, estaba controlado y ordenado siguiendo un esquema continuo todo el tiempo. 

El definió que lo que controla el esquema es el Logos, la Palabra, la Razón de Dios. Para Heráclito, el Logos era el principio de orden bajo el cual seguía existiendo el universo. Él dijo que el que mantenía el mundo físico, el mundo del acontecer, todas las vidas, todos los sucesos que tienen un propósito, un plan, un diseño es el Logos. A los griegos les fascinaba esa idea y aceptaban: “Todas las cosas están bajo el control del Logos de Dios. El Logos es el poder que hace que todo tenga sentido, que hace que el mundo sea un orden en vez de un caos, el poder que puso el mundo en movimiento y que lo mantiene en perfecto orden.” El apóstol Juan, entendiendo bien esta filosofía griega, comenzó su evangelio diciendo: “En el principio ya existía el Logos.” Esta frase era muy familiar con los griegos. Al leerlo los griegos podían aceptarla fácilmente diciendo: “Claro que sí, en el principio ya existía el Logos.”

Pero para los griegos el Logos era un concepto intangible para explicar el origen y el funcionamiento del universo y de su vida. El apóstol Juan, después de lograr el consentimiento de los griegos con la palabra del Logos, los llevan al conocimiento más concreto del mensaje de Dios. 

Leamos el v14. “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” 

El dijo que el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros. Esta palabra era muy chocante para los griegos que estaban influidos por el gnosticismo. Pero Juan habló muy claramente que el Logos, el origen del universo y la causa de todas las cosas de nuestra vida, fue hecho carne y habitó entre nosotros, además vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. ¿Quién es? ¡Nuestro Señor Jesús! Entonces el v1 se cambiaría así: “En el principio ya existía Jesús, y Jesús estaba con Dios, y Jesús era Dios.” Aquí nosotros podemos ver la sabiduría de Juan para testificar a los griegos el nombre de Jesús para que ellos lo aceptaran como el Creador y el Señor de su vida. Debemos saber usar los vocabularios que se puedan llegar a los oyentes. 

Había un pastor muy inteligente que tenía doctorado en teología. Pero cuando él predicaba, la mayoría de los hermanos que estaban oyendo no entendían su mensaje porque era demasiado complejo y difícil. Él era un gran teólogo, pero no sabía cómo transmitir el mensaje de Dios a los hermanos ni sabía usar los vocabularios familiares con ellos. Imaginemos si les decimos a los hermanos que no tienen ningún conocimiento sobre la filosofía griega: “En el principio ya existía el Logos”, ¿cuántos hermanos podrían entenderlo? Nuestro país ha estado en la cultura católica durante muchos años. Por eso si le preguntamos a cualquiera persona: “¿Crees en Dios?”, ellos nos responderían: “Claro que sí.” Si les preguntamos: “¿Crees que Jesús es el Hijo de Dios?”, creo que la mayoría respondería: “Sí”, aunque no conocen realmente quién es Jesús. 

Por la cultura la mayoría ha vivido escuchando de Dios y de Jesús. Por lo cual nuestro acercamiento a los incrédulos debe ser diferente. Debemos preguntarles: “¿Conoces a Jesús personalmente?” “¿Has experimentado la obra del Espíritu Santo en tu vida?” “¿Estás practicando la palabra de Dios?” Entonces la mayoría de sus respuestas serían que no. También los jóvenes tienen sus propios vocabularios. Si estamos trabajando con los jóvenes universitarios debemos manejar sus vocabularios. En lugar de decir: “Jesús es mi buen amigo”, puede ser: “Jesús es mi pana.” Algunos hermanos dicen: “Vengo a pescar una oveja”, pero este tipo de palabra no es entendible a los que no están en nuestra iglesia. ¿Cómo tú vas a la universidad no al río para pescar? ¿Cómo pescarían una oveja no un pez? Algunos se molestan diciendo que no son ovejas sino humanos. Es nuestra tarea usar los vocabularios adecuados para los que oyen el evangelio. 

Veamos otra vez el v1. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” ¿Cómo se puede traducir esta frase?  “En el principio ya existía Jesús, y Jesús estaba con Dios, y Jesús era Dios.” A través de esta palabra podemos aprender que Jesús es el origen del universo y de nuestra vida. Por eso el v3 dice: “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Esta palabra dice claramente que Jesús es el Creador del universo. Él estaba con Dios el Padre en el principio de la creación. Jesús es la Palabra de Dios que tiene poder de crear de nada el universo. 

Colosenses 1:16 dice: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.” 

También el v4 dice: “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.” Este versículo nos dice que Jesús es el origen de nuestra vida. Nosotros nacimos por Jesús y tenemos propósito de vivir para él. En Jesús podemos tener la vida, la cual representa la vida eterna. Pero la vida eterna no quiere decir sencillamente vivir para siempre. Imaginemos si debemos vivir para siempre en esta tierra con esta condición de vida, ¿cómo nos sentiríamos? Muchos quieren salir de esta vida ya, entonces ¿para ellos no será una gran desesperación tener vida eterna en esta tierra? Los malos también resucitan para vivir eternamente, pero en el infierno sufriendo en el lago que arde con fuego y azufre. La vida eterna que nos da Jesús es vivir feliz para siempre en el reino de Dios. En Jesús podemos alcanzar la vida eterna.

Como dice el v1, Jesús estaba con Dios. Jesús siempre estaba con Dios y actualmente está con Dios. ¿Dónde está Jesús? En la diestra del trono de Dios el Padre. ¿Les quiero hacer una pregunta? Cuando vayamos al reino de Dios, ¿cuántos Dioses vamos a encontrar? ¿Uno? ¿Dos? O ¿Tres? Algunos piensan que vamos a encontrar un Dios porque hay solo un Dios. Pero es una equivocación. Ciertamente solo hay un Dios, pero en tres Personas. Esto se llama la ‘Trinidad’. Cuando la Biblia dice que solo hay un Dios, esto refiere que la naturaleza del Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es igual, en este sentido es uno. Cuando dice la palabra: “Jesús era Dios”, esto no quiere decir que Jesús y Dios el Padre es sola una persona, sino es uno en su naturaleza. Pero Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo existen en tres Personas. Es maravilloso saber que Jesús, Dios el Hijo está con Dios el Padre, porque tenemos el camino de llegar a Dios el Padre a través del Hijo. Jesús es el mediador entre Dios y el hombre y aboga por nosotros siempre. Jesús es el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por Jesús. Cuando un niño comete un gran error, tiene miedo a decírselo a su padre, así que primero le busca a su madre y le dice: “Mami, por favor, habla con papi que me perdone.” Igualmente, porque no tenemos mucha relación directa con Dios el Padre, buscamos a Jesús a quien conocemos más porque él vino a esta tierra y murió por nuestros pecados para llegar al Padre. Pero ya tenemos un mediador y no tenemos necesidad de tener otros más, y ninguno puede ser otro mediador porque es el único quien murió por nuestros pecados. 

Oro a Dios que busquemos a Jesús quien es nuestro Creador, Salvador y Mediador y recibamos su perdón y gracia. Amén.

ARCHIVOS PARA DESCARGAR



FOROS UBF ESPAÑOL

SUGERIMOS LEER

MÚSICA QUE EDIFICA

SÍGUENOS EN LAS REDES SOCIALES

ACERCA DE UBF

La Fraternidad Bíblica Universitaria (UBF) es una organización cristiana evangélica internacional sin fines de lucro, enfocada a levantar discípulos de Jesucristo que prediquen el evangelio a los estudiantes universitarios.

UBF MUNDIAL

Puede visitar el sitio de UBF en el mundo haciendo clic en el siguiente enlace (en inglés):

SUSCRIPCIÓN BOLETÍN

Ingrese su dirección e-mail para recibir noticias
e invitaciones a nuestras actividades